Pedro Castillo y su inevitable paso por las redes sociales

Por Alí Rojas, coordinador de comunicación empresarial y manejo de crisis.

Pedro Castillo ha llegado a la segunda vuelta con más votantes que fans oficiales en redes sociales, sin mayor capital digital, ni perfil verificado en Facebook y con un historial político que recién se hace visible para su bien o su propio mal. 

Si a modo de ejercicio, sumamos de manera forzada, los seguidores que tiene la cuenta con más fans de Perú Libre en Facebook, con las que, al parecer, pertenecen al candidato tanto en esta red, como en Twitter y Tik Tok, se obtendría poco más de 56 mil fans en total. Pese a ello, según resultados de la ONPE al 89%, Castillo ha logrado que más de 2 millones 457 mil peruanos le dijeran que sí a la idea de verlo en Palacio de Gobierno.

A diferencia de los otros candidatos que obtuvieron los primeros lugares, el representante de Perú Libre se ha movido durante esta campaña casi al margen de lo digital. Contrario a lo que se hubiese esperado debido a la coyuntura, sus tácticas de acercamiento al elector fueron más hacia lo presencial, optando por la movilización en el interior del país, aglomerando incluso ciudadanos en plazas, pese a que esto implicó un riesgo para sus propios electores.

Keiko Fujimori, su segura rival en la segunda vuelta, sí mantuvo una estrategia con un foco en lo digital, produciendo contenidos de manera más sofisticada y exclusiva para internet. Si forzamos la misma suma de seguidores en redes sociales hecha con el candidato de Perú Libre, Fujimori y Fuerza Popular alcanzan aproximadamente 3 millones 200 mil fans, casi el doble de lo que obtuvieron en las urnas (1 millón 724 mil votos*).

Esta campaña evidencia, en ese sentido, que, al menos en el caso peruano, no existe correlación entre la cantidad de seguidores y el éxito en las urnas. ¿Quiere decir, entonces, que las redes sociales no sirven para determinar el éxito de una campaña electoral? La respuesta va por entender que los medios sociales y sus números de usuarios no funcionan necesariamente como muestras representativas. Más aún en un país con más de 25 millones de electores y en el que se estima hay poco más de 13 millones de usuarios de redes sociales. Es decir, casi la mitad de los votantes no participaría de una red social.

Las redes sociales son sobre todo un vehículo, un canal para proponer, comunicar y persuadir a potenciales electores. Y es ahí donde el fenómeno Castillo tendrá un nuevo reto en las próximas semanas. Las segundas vueltas siempre son otras historias, son nuevas campañas, en las que la pericia del político para establecer alianzas es clave. Y en el caso de Castillo también lo será el ver cómo logra moverse en un escenario distinto al de la primera vuelta, pues su paso por las redes sociales ahora es inevitable. Es poco probable que dentro de su estrategia él o su equipo de campaña decidan ignorar este aspecto.  

* Con datos de actas procesadas al 89.463 % por la ONPE.

Fuentes para ejercicio:

FAN PAGE DEL PARTIDO PERU LIBRE: 10.507 personas les gusta esto

  • Pedro Castillo en Facebook: 40.956 fans
  • Pedro Castillo en Twitter: 4.155 seguidores
  •  Pedro Catillo en Tik Tok596 seguidores

FAN PAGE DEL PARTIDO FUERZA POPULAR: 232.803 personas les gusta

  • Keiko Fujimori en Facebook: 1.685.187 seguidores
  • Keiko Fujimori en Twitter: Un millón 70 mil seguidores
  • Keiko Fujimori en Tik Tok: 277.8K

con datos de actas procesadas al 89.463 % por la ONPE.