Neocavialiberales haciendo pilates, se necesita

Por Gabriel Ortiz de Zevallos, presidente ejecutivo de APOYO Comunicación, para el diario Perú21.

La polarización de la segunda vuelta hace que no se le dé el peso fundamental a cuánto se tiene que fortalecer el centro y la sensatez. La entropía es el grado de desorden molecular de un sistema y el Perú es lo más entrópico que hay: el único sistema que sobrevive es el despelote. Aventar el bebé con el agua sucia es la regla.

En una segunda vuelta, un voto hace la diferencia y todavía mucho puede pasar. En ambos casos el riesgo de conflicto entre poderes es inevitable. La calle va a estar movida y va a ser difícil construir y mantener consensos suficientes para poder avanzar. La polarización no termina en la segunda vuelta, empieza con nuevos bríos según los resultados que se obtengan.

Para leer la nota completa, dale clic aquí